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Minando en el Cielo / Mining in the Sky

Un saludo a todos, el siguiente relato fue inspirado por el arte digital de @xpilar, los invito a que visiten su blog. La imagen que motivó este relato es la siguiente.


Greetings to everyone, the following story was inspired by the digital art of @xpilar, I invite you to visit his blog. The picture that motivated this story is the following.



Fuente/Source


Español


Minando en el Cielo

El octópodo avanzaba por las paredes de la grieta, sus patas, como afiladas escarpas, se clavaban a las paredes de hielo manteniéndolo sujeto como si de una araña real se tratara. Conforme avanzaba hacia la salida, la plataforma sobre él se estabilizaba, manteniendo en posición horizontal a Marcos y Sonia, que se aferraban a sus asientos, mientras dejaban que el sistema de guía automático, los condujera fuera de aquella gigantesca gruta en el hielo.

―Extraño tomar un largo baño tibio y una buena taza café, esa porquería generada de allá abajo, era como tomar agua rancia ―dijo Sonia, mientras hacia una mueca de desagrado.

―Al menos la experiencia valió la pena, una temporada aquí, nos garantizó un buen pago ―respondió Marcos.

―Ya casi llegamos a la superficie, en breve estaremos caminó a Palas, espero que haya café en la nave, o al menos que la generadora tenga un buen programa de cappuccino, o expreso ―continuó Sonia.

―No esperes tanto, es una nave del Consorcio, confórmate con que haya una generadora que tenga café entre sus programas, y recuerda que no es la superficie, es sólo una capa, este condenado mundo no tiene una superficie ―explicó Marcos.

Bóreas era un mundo peculiarmente raro, se trataba de un planeta de dimensiones similares a las de cualquier mundo rocoso, pero a diferencia de éstos, no poseía una superficie de roca, sólo un pequeño y sumamente denso núcleo de silicatos, rodeado por múltiples capas de metano, agua y amoniaco a diferentes presiones y temperaturas, algo similar a lo que se podría esperar de un gigante congelado, pero a una escala mucho menor.

Así que, bajo su densa atmósfera con nubes de cristales de hielo de agua y metano, se hallaba una gruesa coraza de hielo de metano que se hacía más rígida y densa a medida que se profundizaba en ella. Más que una superficie, se podría afirmar que Bóreas tenía un cielo congelado.

Bajo este cielo, se encondían ricos yacimientos minerales, producto de múltiples colisiones de meteoros, durante las primeras etapas de la formación del sistema planetario, así que, dada la facilidad relativa y bajo costo, de la extracción de estos minerales en Bóreas, el Consorcio, decidió que sería preferible extraerlos de aquí, que de los asteroides del cinturón cercano.

Así que, en lo profundo de gigantescas grietas en el cielo de Bóreas, se fijaron estaciones de minería autónomas, en las que robots, perforaban en todas direcciones para extraer los preciados minerales, estas estaciones, aunque autónomas, eran regularmente monitoreadas, por misiones de técnicos que solían pasar periodos de noventa días, una vez al año, controlando las actividades y solucionando cualquier inconveniente que se haya presentado en su ausencia.

Dadas las duras condiciones de funcionamiento de estas estaciones, los técnicos operarios solían recibir pequeñas fortunas, como pago a su servicio de noventa días, lo que lo hacia un trabajo muy codiciado entre los profesionales de la robótica minera.

Bóreas fue explotado durante poco más de mil doscientos años, hasta que se consideraron agotados sus yacimientos, lo cual no era del todo cierto, sólo los riesgos que representaba internarse más profundamente en su cielo congelado y la cantidad de minerales que podrían encontrarse a estas profundidades, hacían que su explotación no resultara una inversión rentable.

Texto de @amart29 y arte digital de @xpilar, enero de 2020


English


Mining in the Sky

The octupod advanced along the walls of the crevice, its legs, like sharp scarps, nailed to the walls of ice holding it down like a real spider. As it moved towards the exit, the platform above it stabilized, keeping Marcos and Sonia in a horizontal position, who clung to their seats, while letting the automatic guidance system lead them out of that gigantic cave in the ice.

-I miss taking a long, warm bath and a good cup of coffee, that junk down there was like drinking stale water, -said Sonia, as she grimaced in displeasure.

-At least the experience was worth it, one season here, guaranteed us a good payment, - answered Marcos.

-We're almost at the surface, we'll soon be on the road to Palas, I hope there's coffee on the ship, or at least that the generator has a good cappuccino program, or espresso, -continued Sonia.

-Don't wait so long, it's a Consortium ship, be satisfied that there is a generator with coffee among its programs, and remember that it's not the surface, it's just a layer, this damned world doesn't have a surface, -explained Marcos.

Borea was a peculiarly rare world, it was a planet of similar dimensions to any rocky world, but unlike these, it did not have a rocky surface, only a small and extremely dense silicate core, surrounded by multiple layers of methane, water and ammonia at different pressures and temperatures, something similar to what you would expect from a frozen giant, but on a much smaller scale.

So, under its dense atmosphere with clouds of water-methane ice crystals, there was a thick shell of methane ice that became more rigid and dense as you went deeper into it. More than a surface, it could be said that Boreaeus had a frozen sky.

Under this sky, there were rich mineral deposits, the product of multiple meteor collisions, during the early stages of the formation of the planetary system, so, given the relative ease and low cost of extracting these minerals in Boreaea, the Consortium decided that it would be preferable to extract them from here than from the asteroids in the nearby belt.

So, deep in the giant cracks in the sky of Borea, autonomous mining stations were set up, in which robots drilled in all directions to extract the precious minerals. These stations, although autonomous, were regularly monitored, by missions of technicians who used to spend periods of ninety days, once a year, controlling the activities and solving any inconvenience that might have arisen in their absence.

Given the harsh operating conditions of these stations, the operating technicians used to receive small fortunes as payment for their ninety-day service, making it a highly coveted job among mining robotics professionals.

Bóreas was exploited for a little more than twelve hundred years, until its deposits were considered exhausted, which was not entirely true, only the risks represented by going deeper into its frozen sky and the amount of minerals that could be found at these depths, made its exploitation not a profitable investment.

Text of @amart29 and digital art of @xpilar, Junary 2020


Sólo me queda agradecer a @xpilar por permitirme usar su arte digital en mi publicación y por motivarla. Muchas Gracias @xpilar

Gracias a todos por visitar mi publicación, espero sus comentario y agradezco su apoyo, hasta la próxima


I can only thank @xpilar for allowing me to use his digital art in my publication and for motivating my creation. Thank you very much @xpilar

Thank you all for visiting my publication, I hope your comments and I appreciate your support, until next time


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