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Los Pozos de Nix / The Wells of Nix

Un saludo a todos, el siguiente relato fue inspirado por el arte digital de @xpilar, los invito a que visiten su blog. La imagen que motivó este relato es la siguiente.


Greetings to everyone, the following story was inspired by the digital art of @xpilar, I invite you to visit his blog. The picture that motivated this story is the following.



Fuente/Source


Español


Los Pozos de Nix

La desesperanza reina aquí, un mundo desolado y lúgubre. El cementerio de quien sabe cuántos millones o miles de millones de vidas, que desaparecieron en un parpadeo. Tal vez los inicios de una especie inteligente o hasta una civilización primitiva.

En medio de una noche perpetua, girando en una eterna agonía, deformado por la intensa gravedad de la estrella que una vez le dio vida, en medio de su propia inminente muerte.

Con una superficie de roca helada, en la que afloran pozos de minerales fundidos, de su núcleo y manto, fluidos a causa de la pavorosa presión ejercida por la gravedad, y que burbujean formando cristalinas pompas, que revientan en centenares de partículas de cristal que se solidifica de inmediato, en la casi inexistente atmósfera.

Un mundo en el que la vida surgió, sólo para morir al poco tiempo, pocos eones duró su breve recorrido por la senda de la evolución, pero en cuya efímera existencia, su ruta fue surcada a una velocidad inusitada, quizá por una necesidad imperiosa, implícita en la vida misma.

Por miles de millones de años, Nix fue un mundo congelado, con una densa atmósfera de nitrógeno, metano y cristales de agua. En su núcleo una roca era comprimida por una presión descomunal, esperando a un momento oportuno para el florecimiento de la vida.

Nix orbitaba una estrella gigante amarilla, que al igual que todas las estrellas, un buen día algo comenzó a cambiar en su núcleo, el hidrógeno que la alimentaba, se agotaba, haciéndola empezar a fusionar helio, pero el uso de este nuevo combustible, trae como consecuencia una expansión inusitada de su volumen, consumiendo en su crecimiento a la mayor parte de su sistema planetario, ocho planetas fueron transformados en simple polvo triturados por lo que una vez les dio vida.

Pero Nix, alejado de toda esta devastación, vio una oportunidad para que las fuerzas del caos y la entropía hicieran lo que por miles de millones de millones de años han hecho, cuando las condiciones se han presentado.

Su anteriormente densísima atmósfera, fue barrida casi en su totalidad por los vientos de la furiosa y moribunda estrella, dejando la cantidad de nitrógeno, metano y agua, ahora líquida, suficiente como para que, en su ahora eterno y profundo océano, empezaran a darse los procesos químicos que serían origen de la vida. Una vida que, presurosa por el escaso tiempo que tenía, empezó a prosperar, tan frenéticamente que, en milenios, su océano debió convertirse en una vorágine de criaturas, de una variedad asombrosa.

Hoy casi nada queda de esto, sólo algunos pocos fósiles incrustados en la capa de roca, de lo que una ves fue el fondo de su mar. Algunas criaturas parecían tener un sistema nervioso lo suficientemente complejo, como para haber sido inteligentes, criaturas que, tal vez fueron conscientes del aterrador destino que les aguardaba.

La entonces gigante roja, que una vez iluminó el cielo de Nix, cubriéndolo casi todo, en su medio día, sufrió un cambio devastador, empezó a expulsar violentamente sus capas exteriores y la abrazadora nube de gas quemó y arrasó la atmósfera de Nix, para luego, estallar en uno de los acontecimientos cósmicos más destructivos que existe, una supernova, que termino de expulsar, en una violenta explosión, la mayor parte del material que la conformaba, quedando sólo su núcleo desnudo.

El sol que una vez dio vida a Nix, se la había quitado violentamente, convirtiéndose en un diminuto cadáver estelar, un pequeño y terriblemente denso objeto, en el que la presión interna es tal que, los electrones de sus átomos son forzados a fusionarse con los protones, para formar neutrones, una estrella tan densa que su superficie está formada por una coraza de hierro, una estrella de neutrones.

Hoy, iluminado sólo por la escasa luz proveniente de lejanas estrellas, opacada por el polvo y gas producido por la muerte de su sol, la noche de Nix dura por siempre, mientras se mueve en un espiral, una órbita decadente, que irremediablemente lo conducirá a su completa desintegración, victima de la descomunal fuerza ejercida por la gravedad del oscuro cadáver estelar que orbita.

Texto de @amart29 y arte digital de @xpilar, enero de 2020


English


The Wells of Nix

Hopelessness reigns here, a desolate and gloomy world. The graveyard of who knows how many millions or billions of lives, who disappeared in the blink of an eye. Perhaps the beginnings of an intelligent species or even a primitive civilization.

In the middle of a perpetual night, spinning in eternal agony, deformed by the intense gravity of the star that once gave it life, in the midst of its own imminent death.

With a surface of frozen rock, in which wells of molten minerals emerge, from its nucleus and mantle, fluid because of the frightening pressure exerted by gravity, and which bubble up forming crystalline bubbles, which burst into hundreds of crystal particles that solidify immediately, in the almost inexistent atmosphere.

A world in which life arose, only to die soon after, few eons lasted its brief journey along the path of evolution, but in whose ephemeral existence, its route was furrowed at an unusual speed, perhaps by an imperative need, implicit in life itself.

For billions of years, Nix was a frozen world, with a dense atmosphere of nitrogen, methane and water crystals. At its core, a rock was compressed by enormous pressure, waiting for an opportune moment for life to flourish.

Nix orbited a yellow giant star, which like all stars, one day something began to change in its core, the hydrogen that fed it, was exhausted, making it begin to fuse helium, but the use of this new fuel, brings an unusual expansion of its volume, consuming in its growth most of its planetary system, eight planets were transformed into simple dust crushed by what once gave them life.

But Nix, far from all this devastation, saw an opportunity for the forces of chaos and entropy to do what for billions of years they have done, when the conditions have been right.

His once very dense atmosphere was swept away almost entirely by the winds of the raging and dying star, leaving behind the amount of nitrogen, methane and water, now liquid, sufficient for the chemical processes that would be the origin of life to begin in his now eternal deep ocean. A life that, in a hurry because of the short time it had, began to prosper, so frantically that, in millennia, its ocean must have become a vortex of creatures, of an amazing variety.

Today almost nothing remains of this, only a few fossils embedded in the rock layer of what was once the bottom of their sea. Some creatures seemed to have a nervous system complex enough to have been intelligent, creatures who, perhaps, were aware of the terrifying fate that awaited them.

The then red giant, which once lit up the sky of Nix, covering almost everything, in its half-day, underwent a devastating change, began to violently expel its outer layers and the embracing cloud of gas burned and ravaged the atmosphere of Nix, only to burst into one of the most destructive cosmic events in existence, a supernova, which ended up expelling, in a violent explosion, most of the material that made it up, leaving only its naked core.

The sun that once gave life to Nix, had violently taken it away, becoming a tiny stellar corpse, a small and terribly dense object, in which the internal pressure is such that, the electrons of its atoms are forced to fuse with the protons, to form neutrons, a star so dense that its surface is formed by an iron shell, a neutron star.

Today, illuminated only by the scarce light coming from distant stars, obscured by the dust and gas produced by the death of its sun, the night of Nix lasts forever, while it moves in a spiral, a decadent orbit, which will irremediably lead it to its complete disintegration, a victim of the enormous force exercised by the gravity of the dark stellar corpse it orbits.

Text of @amart29 and digital art of @xpilar, Junary 2020

Sólo me queda agradecer a @xpilar por permitirme usar su arte digital en mi publicación y por motivarla. Muchas Gracias @xpilar

Gracias a todos por visitar mi publicación, espero sus comentario y agradezco su apoyo, hasta la próxima


I can only thank @xpilar for allowing me to use his digital art in my publication and for motivating my creation. Thank you very much @xpilar

Thank you all for visiting my publication, I hope your comments and I appreciate your support, until next time

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