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Isabella – Despertar / Isabella – Wake up

Un saludo a todos, el siguiente relato fue inspirado por el arte digital de @xpilar, los invito a que visiten su blog. La imagen que motivó este relato es la siguiente.


Greetings to everyone, the following story was inspired by the digital art of @xpilar, I invite you to visit his blog. The picture that motivated this story is the following.


Fuente/Source

Español

Isabella

Despertar

―¿Puede oírme? ―escuchó decir a una voz, que sintió como si estuviese a cientos de metros de ella.

Entre abrió sus ojos, pero una intensa luz le imposibilitó ver con claridad, sólo percibió algunas sombras, que se desplazaban de un lado a otro, frente a su campo de visión.

No pudo sentir su cuerpo, era como si su mente estuviera desconectada de él. Trató de mover su cabeza, pero no pudo, o al menos eso le pareció. Intentó hablar, pero no logró escucharse emitir sonido.

―Isabella, sé que puede oírme ―escuchó nuevamente decir a la misma lejana voz ―. Si me oye por favor parpadee para estar seguro.

Isabella abrió y cerro lo ojos repetidamente, esperando con eso responder a la petición de la voz.

―Excelente, ¿Su nombre es Isabella Morales, piloto de la nave Narval de la flota de exploradores del Parlamento? ―le preguntó ―. Si es así parpadee una vez.

Isabella, parpadeó lo que creyó era una vez. Poco a poco sentía que su vista empezaba a aclararse. Las sombras que antes aparecían borrosas, ahora empezaban a definirse, le pareció diferenciar una mano sintética, tal vez de un androide médico que ocasionalmente se cruzaba frente a su campo de visión.

―Isabella, ¿puede sentir esto? ―le preguntó, si es así parpadee una vez, si no logra sentir nada hágalo dos veces.

Isabella parpadeo dos veces, en señal de no poder sentir, lo que sea que estuviera haciendo el dueño de aquella voz.

El rostro de un joven de escasa cabellera verde, se posicionó frente a sus ojos, e interpuso, algún tipo de aparto que tenia en su mano, frente a sus ojos, el dispositivo, fuese lo que fuese, emitió una luz azul, y luego de retirarlo, su visión se tornó más nítida de lo que jamás había sido.

―Dígame, ¿me puede ver mejor ahora? ―descubrió que la voz provenía de aquel joven de aspecto amable y tez pálida.

Parpadeó una vez, para indicarle que sí a su agradable interlocutor.

―Bien ahora voy a tratar de ajustar sus cuerdas vocales para que podamos hablar ―esta afirmación llenó a Isabella de incertidumbre, sobre lo que estaba sucediendo a su alrededor.

Nuevamente el joven aproximó el dispositivo de antes y pareció teclear algo en él, mientras emitía su luz azul.

―Trate de hablar, lo sentirá un poco raro al principio, diga un largo “aaaaaaaaaaaaaaaa” ―le dijo el joven, que dedujo era un médico.

― Aaaaahgg ―se escuchó a si misma decir con dificultad, su voz sonaba ronca y apagada, mientras hacia esto se percató de que los sonidos, que antes le parecían distantes y tenues, ahora podía percibirlos claramente.

―Bien ajustaré la cama, para que su espala quede más vertical y así pueda ver algo más que el techo ―tras decir esto, su tronco empezó a levantarse y pudo ver que frente a ella se encontraba el brazo de lo que intuyó era robot médico, y que ella se encontraba en lo que parecía la habitación de un hospital.

La extraña máquina lucía muy diferente de las que ella alguna vez había conocido, cuando estuvo internada por un accidente de vuelo. Su aspecto era más pulcro, que el de aquellos aparatos, con cables y pistones hidráulicos visibles, que ella había conocido y sus movimientos también parecían más ágiles, rápidos y precisos. La máquina parecía estar ocupada colocando lo que parecían cientos de electrodos, en forma de pequeñas agujas en sus piernas, cuyos músculos parecían dar leves saltos, como si estuviesen siendo estimulados eléctricamente, sin embargo, ella no podía sentir nada de esto.

―Bien, le voy a explicar un poco la situación, pero quiero que, mientras le hablo, trate de vocalizar un poco para que su garganta se ajuste ―le dijo el joven médico.

Isabella empezó a emitir sonidos de vocales, prolongándolos cada vez más, en la medida que su garganta parecía despertar y aclararse. Mientras hacía esto notó que empezaba a sentir un cosquilleo en sus piernas y brazos.

―Isabella, mi nombre es Peter Pereira, soy médico, especialista en rehabilitación nano asistida ―este título, despertó un poco de curiosidad en Isabella, jamás había escuchado de tal cosa en su vida ―. Te encuentras en el hospital Diego Saldivia de Calíope, una ciudad de Anfitrite.

Los ojos de Isabella se abrieron como un par de platos, al escuchar el nombre del planeta en que estaba, trató de hablar y logro emitir un áspero y casi incomprensible “¿qué…?”, a lo que Peter levanto su mano en señal de que se detuviera.

―Se que el nombre del planeta sonará extraño para ti, pero permíteme terminar de explicarte ―dijo Peter calmadamente ―. Fuiste encontrada en un sitio distante del océano de este planeta, tú y tu nave se encontraban sumergidos a gran profundidad, estuviste ahí por mucho tiempo, así que tu cuerpo, requiere de rehabilitación para que las conexiones neuronales atrofiadas se restituyan.

Peter, quien se encontraba de pie, usando el pequeño dispositivo en su mano y proyectando su luz azul sobre diferentes partes del cuerpo de Isabella, aproximó una silla y se sentó al lado de la cama, acercó su mano al rostro de Isabella y lo giró un poco, para que alcanzara a verlo con mayor facilidad.

―Pronto podrás moverte nuevamente, tal vez para mañana en la tarde ya te pasemos al gimnasio para que empieces a caminar y calientes los músculos por ti misma. De momento, estás recibiendo electrolitos y proteínas, y algo que sonará nuevo para ti, hemos administrado nanobots de restauración celular, para rehabilitar tu cuerpo, lo que me has visto hacer es calibrar los diversos parámetros de los bots.

Isabella empezó a sentirse cada vez más incómoda con esta explicación, el médico le estaba hablando de cosas que para ella eran desconocidas. ¿Qué sitio era esté, no conocía ningún planeta llamado Anfitrite? Y hasta donde sabía, el parlamento no había autorizado el uso de nano máquinas con propósitos médicos, si bien la tecnología existía desde hace mucho tiempo.

―Bien, ahora la parte complicada ―al escuchar esta frase, las hormigueantes manos de Isabella se cerraron en un puño, sin mucha fuerza, como una respuesta refleja de quien espera recibir una mala noticia, con lo que se hizo consiente de que estaba recuperando el control de sus extremidades.

―Como te dije estuviste mucho tiempo sumergida, bajo el océano de este planeta ―continuo Peter ―. Creemos que incluso llegaste aquí antes de que empezara su terraformación ―los ojos de Isabella se fijaron intensamente en el rostro del doctor y emitió un claro y sonoro “¿queeé?” ―. Tal parece Isabella, que estuviste al menos siete mil años en estado de estasis, primero sobre la capa de hielo que cubría el océano circumpolar del planeta y luego sumergida desde hace unos mil años, cuando la capa se hielo se redujo a menos de la tercera parte de lo que era, a causa de la terraformación.

Isabella, casi como un acto reflejo, se incorporó en la cama y emitió un profundo, gutural e incomprensible gruñido, a lo que Peter, respondió con un gesto de calma.

―Cálmate Isabella, voy a administrar una pequeña dosis de un sedante para que te relajes, no quiero que se sobre exija tu sistema nervioso, necesitamos que nos expliques, ¿qué te sucedió?, ¿cómo llegaste aquí?.

Texto de @amart29 y arte digital de @xpilar, enero de 2020

English

Isabella

Wake up

-Can you hear me? -she heard a voice say, which she felt as if she were hundreds of feet away from her.

She opened her eyes, but a bright light made it impossible for her to see clearly, she only noticed some shadows, which moved back and forth in front of her field of vision.

She could not feel her body, it was as if her mind was disconnected from it. She tried to move her head, but she could not, or at least it seemed that way to her. She tried to speak, but could not hear herself make a sound.

-Isabella, I know you can hear me, she heard the same distant voice say again-. If you can hear me please blink to be sure.

Isabella opened and closed her eyes repeatedly, hoping that this would answer the voice's request.

-Excellent, your name is Isabella Morales, pilot of the Narwhal ship of the Parliamentary scout fleet? -he asked-. If so, blink once.

Isabella, she blinked what she thought was once. Little by little she felt that her eyesight was beginning to clear. The shadows that were once blurred, now began to define themselves, she seemed to distinguish a synthetic hand, perhaps from a medical android that occasionally crossed in front of her field of vision.

-Isabella, can you feel this? -he asked, if so blink once, if you can't feel anything do it twice.

Isabella blinked twice, as a sign that she could not feel whatever he was doing.

The face of a young man with scant green hair stood in front of her eyes, and he placed some sort of device in his hand in front of her eyes, the device, whatever it was, gave out a blue light, and after it was removed, her vision became clearer than it had ever been.

-Say, can you see me better now? -She found that the voice came from that kindly looking, pale young man.

She blinked once to say yes to her friendly interlocutor.

-Well, now I'll try to adjust your vocal chords so that we can talk, -this statement filled Isabella with uncertainty about what was happening around her.

Again the young man approached the device from before and seemed to type something into it, as it emitted its blue light.

-Try talking, you'll feel a bit funny at first, say a long "aaaaaaaaaaaaaaa", -said the young man, who he deduced was a doctor.

-Aaaaahgg, - she heard herself say with difficulty, her voice sounded hoarse and muffled, as she did this she realized that the sounds, which before seemed distant and faint, she could now perceive clearly.

-Well, I'll adjust the bed, so that your spine is more vertical and you can see more than the ceiling. -After saying that, her trunk started to rise and she could see that in front of her was the arm of what she sensed was a medical robot, and that she was in what looked like a hospital room.

The strange machine looked very different from the ones she had ever known when she was admitted to hospital for a flight accident. It looked neater than those machines, with visible cables and hydraulic pistons, that she had known, and its movements also seemed more agile, fast and precise. The machine seemed to be busy placing what appeared to be hundreds of electrodes, in the form of small needles on her legs, whose muscles seemed to jump slightly, as if they were being electrically stimulated, yet she could not feel any of this.

-Well, I'm going to explain the situation a bit, but I want you to try to vocalize a bit as I speak so that your throat will adjust, -said the young doctor.

Isabella began to make vowel sounds, prolonging them more and more as her throat seemed to wake up and clear. As she did this she noticed that her legs and arms began to tingle.

-Isabella, my name is Peter Pereira, I'm a doctor, a specialist in nano-assisted rehabilitation - this title aroused a bit of curiosity in Isabella, she had never heard of such a thing in her life. You are in the Diego Saldivia Hospital in Calliope, a town in Amphitrite.

Isabella's eyes opened like a couple of plates, when she heard the name of the planet she was on, she tried to speak and managed to emit a harsh and almost incomprehensible "what...", to which Peter raised his hand in sign of stopping.

-I know the name of the planet will sound strange to you, but let me finish explaining, -said Peter calmly. You were found in a distant part of the ocean of this planet, you and your ship were submerged at great depth, you were there for a long time, so your body, requires rehabilitation so that the atrophied neural connections can be restored.

Peter, who was standing up, using the small device in his hand and projecting his blue light on different parts of Isabella's body, approached a chair and sat down beside the bed, brought his hand to Isabella's face and turned it a little, so that she could see him more easily.

-Soon you will be able to move again, perhaps by tomorrow afternoon we will get you into the gym so that you can start walking and warm up your muscles by yourself. At the moment, you are receiving electrolytes and proteins, and something that will sound new to you, we have administered cell restoration nanobots, to rehabilitate your body, what you have seen me do is calibrate the various parameters of the bots.

Isabella began to feel increasingly uncomfortable with this explanation, the doctor was talking about things that were unknown to her. What was this place, she didn't know any planets called Amphitrite? And as far as she knew, parliament had not authorized the use of nano-machines for medical purposes, although the technology had been around for a long time.

-Well, now the tricky part - hearing this sentence, Isabella's tingling hands clenched into a fist, not very tightly, as a reflex response from someone waiting for bad news, making her aware that she was regaining control of her limbs.

-As I told you, you were submerged for a long time under the ocean of this planet, - continued Peter -. We think you even got here before the terraforming began - Isabella's eyes fixed intensely on the doctor's face and he emitted a clear and sonorous "what?" -. It seems that Isabella, you were at least seven thousand years in a state of stasis, first on the ice sheet that covered the planet's circumpolar ocean and then submerged some thousand years ago, when the ice sheet was reduced to less than a third of what it was, because of the terraforming.

Isabella, almost as a reflex, got up on the bed and emitted a deep, guttural, incomprehensible grunt, to which Peter, responded with a calm gesture.

-Calm down Isabella, I'm going to give you a small dose of a sedative to help you relax, I don't want to overtax your nervous system, we need you to explain to us, what happened to you, how you got here.

Text of @amart29 and digital art of @xpilar, Junary 2020

Otros relatos de la serie Sombras de Anfitrite

Sólo me queda agradecer a @xpilar por permitirme usar su arte digital en mi publicación y por motivarla. Muchas Gracias @xpilar

Gracias a todos por visitar mi publicación, espero sus comentario y agradezco su apoyo, hasta la próxima


I can only thank @xpilar for allowing me to use his digital art in my publication and for motivating my creation. Thank you very much @xpilar

Thank you all for visiting my publication, I hope your comments and I appreciate your support, until next time

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