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La Belleza del Caos / The Beauty of Chaos

Un saludo a todos, el siguiente relato fue inspirado por el arte digital de @xpilar, los invito a que visiten su blog. La imagen que motivó este relato es la siguiente.


Greetings to everyone, the following story was inspired by the digital art of @xpilar, I invite you to visit his blog. The picture that motivated this story is the following.


Fuente/Source


Español


La Belleza del Caos

Cuán difícil es deshacerse de los viejos hábitos, pensó mientras detenía el ATV frente a la ladera de una de las mesetas que tanto abundaban en medio del bosque, la mayoría tan poco elevadas, que eran ocultadas por el follaje de los árboles.

Varios años estuvo practicando, deconstruyendo a la naturaleza, usando para ello simples animales, con ellos fue que creó su ritual. Siempre en medio de los árboles, con vista al rio o al lago, como aquel día en Juno, y al igual que en aquel entonces, usando su traje de camuflaje activo; enfundado en él, crear se sentía como agarrar el aire, era una embriagadora insensibilidad, que le obligaba a manipular todo con extrema delicadeza.

En sus primeras prácticas, las criaturas se agitaban y retorcían mientras el trataba de hacer su trabajo, así que debía matarlas primero, pero no era igual, no era como lo que había visto aquel día, varios de sus compañeros, aun vivos, conservaban una mirada de expectación, de miedo ante lo que vendría, mientras desmembrados en medio de aquella playa, esperaban lo inevitable.

Fue entonces, después de sus primeros ensayos, que recordó el TDTH, recordaba claramente sus efectos. Un miligramo por kilo de peso, sedaba al paciente rápida y plácidamente. Pero sólo un uno porciento más, podía generar daño neuronal permanente; por ello, su administración era muy delicada, lo que hacía que, ocasionalmente, se dieran dosis levemente menores a la requerida, con resultados verdaderamente interesantes.

Según recordaba, le había pasado tres veces, la primera de ellas fue la más memorable. Después de haberse herido gravemente la cabeza, tras azotarla repetidamente contra la pared de la habitación, durante un episodio de histeria; un enfermero le administró una dosis muy pequeña, a los pocos segundos sintió como perdía la sensibilidad de piernas y brazos, para desplomarse al piso como un bulto de carne muerta.

A diferencia de las otras ocasiones, en las que le habían administrado la droga, esta vez estaba completamente consciente, mientras tuvo lo ojos abiertos, pudo ver y sentir como lo levantaban del piso y lo tendían sobre la cama, como uno de los enfermeros discutía con el otro sobre quien le curaría las heridas y quien limpiaría toda la porquería que había regado por la habitación, y ver la mano del que creía le había realizado la cura, cerrar sus párpados, tras decir: “parece como si el maldito nos estuviera viendo”.

Sintió la humedad e intensó ardor del antiséptico vertido sobre su frente y ceja, abiertos a golpes, como el colgajo de piel de su frente era recolocado en su lugar y el dolor de cada grapa siendo colocada para cerrar la herida, todo eso sin poder moverse o emitir el más mínimo sonido, era como si su conciencia y todas sus sensaciones, estuvieran aprisionadas en una cárcel de carne y sangre.

El TDTH le ayudó a atrapar y usar criaturas más grandes en sus obras, fue cuando pudo perfeccionar su ritual.

El afortunado accidente de aquel día le había aclarado la mente, el día que el ATV falló, se le ocurrió recuperarlo y emplearlo para poder transportar un nuevo tipo de lienzo. Desde entonces las buscaba en el espacio-puerto, chicas recién llegadas de cualquier parte de la galaxia, que drogaba y trasportaba hasta el depósito de su casa, para luego, en el ATV, llevarlas al bosque y hacerlas renacer.

El TDTH les permitía sentir como el bisturí laser cortaba y cauterizaba cada uno de sus miembros, mientras ellas aun podían respirar, como habría su abdomen y tórax, cómo su vida se apagaba lentamente con cada corte, en medio de una silenciosa agonía, hasta que él, finalmente, terminará con ella.

Luego, usando precintos metálicos, alambre y ramas, de los hermosos árboles de Heracles, les deba nueva vida, las recreaba con hermosas formas surgidas del caos de su muerte.

Ya estaba listo para empezar a hacer su nuevo trabajo, había dejado a la nueva chica sobre el pasto, si cuerpo desnudo reposaba inerte, aguardando impaciente lo que seguiría, sus ojos vidriosos miraban fijamente al cielo.

Era una hermosa joven morena, según le había dicho, provenía de Circe, una joven colonia, prácticamente un mundo agrícola, sin muchas oportunidades de crecimiento para una chica ambiciosa, por eso había venido a Heracles. Pronto renacería como una nueva y hermosa criatura.

Colocó al lado de la chica los precintos y el alambre, luego tomó la sierra de su bolso de herramientas y se dirigió hacia los árboles a cortar varias ramas, que también situó a un lado de la joven, que permanecía inerte, sólo su rápida, pero casi imperceptible respiración, daba fe de que permanecía con vida.

Sacó el bisturí laser del bolso y se arrodilló al lado del joven, acarició su cabello y le inclino la cabeza, para que sus ojos vieran hacia su hombro y que de esta manera pudiera presenciar como el bisturí hacía su trabajo.

Aproximó el bisturí a la muñeca de la chica y oprimió el pulsador que la encendía, un punto rojo, indicó donde se realizaría el corte y luego la carne empezó a abrirse dejando ver el color rosa de la delgada capa de carne que recubría los huesos de la muñeca.

Sin que él se diera cuenta, en el preciso momento, en que empezaba a cortar la mano de la joven, un punto rojo similar al del bisturí laser, se había posado sobre su pecho, un golpe lo sacudió y arrojó sobre el pasto, se trató de incorporar y pudo ver como de entre los árboles, salían tres individuos, ataviados con trajes blindados y le apuntaban con rifles eléctricos, luego sintió tres nuevos golpes sobre su cuerpo que lo derribaron y perdió el sentido.

Texto de @amart29 y arte digital de @xpilar, enero de 2020


English


The Beauty of Chaos

How difficult it is to get rid of old habits, he thought as he stopped the ATV in front of the slope of one of the plateaus that were so abundant in the middle of the forest, most of them so low, that they were hidden by the foliage of the trees.

Several years he was practicing, deconstructing nature, using simple animals, with which he created his ritual. Always in the middle of the trees, with a view of the river or the lake, like that day in Juno, and just like back then, wearing his active camouflage suit; sheathed in it, creating felt like grabbing the air, it was an intoxicating insensitivity, which forced him to manipulate everything with extreme delicacy.

In his first practices, the creatures were agitated and twisted while he tried to do his job, so he had to kill them first, but it was not the same, it was not like what he had seen that day, several of his companions, still alive, kept a look of expectation, of fear before what would come, while dismembered in the middle of that beach, they waited for the inevitable.

It was then, after his first trials, that he remembered the TDTH, he clearly remembered its effects. One milligram per kilogram of weight, sedated the patient quickly and placidly. But only one percent more could generate permanent neuronal damage; therefore, its administration was very delicate, which meant that occasionally slightly lower doses were given than required, with truly interesting results.

As he recalled, it had happened three times, the first of which was the most memorable. After he had seriously injured his head, after he had repeatedly slammed it against the wall of the room during an episode of hysteria, a nurse gave him a very small dose.

Unlike the other occasions when he had been given the drug, this time he was fully conscious, and as his eyes were open he could see and feel him being lifted off the floor and laid on the bed, as one of the nurses argued with the other about who would heal his wounds and who would clean up all the dirt he had sprinkled around the room, and see the hand of the one who thought he had done the healing, close his eyelids, after saying, 'It looks as if the bastard is watching us.

He felt the dampness and the intense burning of the antiseptic poured over his forehead and eyebrow, open with blows, as the flap of skin on his forehead was put back in place and the pain of each staple being placed to close the wound, all without being able to move or make the slightest sound, it was as if his consciousness and all his sensations, were imprisoned in a prison of flesh and blood.

The TDTH helped him to catch and use larger creatures in his works, that's when he could perfect his ritual.

The fortunate accident that day had cleared his mind, the day the ATV failed, it occurred to him to retrieve it and use it to transport a new type of canvas. From then on, he would look for them in the space-port, girls newly arrived from anywhere in the galaxy, who he would drug and transport to the warehouse of his house, and then, in the ATV, take them to the forest and make them be reborn.

The TDTH allowed them to feel how the laser scalpel cut and cauterized each one of their limbs, while they could still breathe, as there would be their abdomen and thorax, how their life was slowly extinguished with each cut, in the middle of a silent agony, until he, finally, finished with it.

Then, using metal seals, wire and branches, from the beautiful trees of Heracles, he would owe them new life, recreating them with beautiful shapes out of the chaos of his death.

He was now ready to begin his new work, he had left the new girl on the grass, if naked body rested inert, waiting impatiently what would follow, his glassy eyes staring at the sky.

She was a beautiful young brunette, he had told her, from Circe, a young colony, practically an agricultural world, without many opportunities for growth for an ambitious girl, so she had come to Heracles. She would soon be reborn as a beautiful new creature.

He placed the seals and the wire beside the girl, then took the saw from his tool bag and went to the trees to cut off various branches, which he also placed beside the young woman, who remained inert, only her quick, but almost imperceptible breath testified that she remained alive.

He took the laser scalpel out of his bag and knelt down beside the young man, stroking his hair and bowing his head, so that his eyes could look over his shoulder and he could witness the scalpel doing its work.

He approached the scalpel to the girl's wrist and pressed the button that turned it on, a red dot, indicated where the cut would be made and then the flesh began to open showing the pink color of the thin layer of flesh that covered the bones of the wrist.

Without him noticing, at the precise moment, when he was starting to cut the hand of the young woman, a red dot similar to the one on the laser scalpel, had landed on his chest, a blow shook him and he threw himself on the grass, he tried to incorporate and he could see how from among the trees, three individuals were coming out, dressed in armored suits and they were aiming at him with electric rifles, then he felt three new blows on his body that knocked him down and he lost consciousness.

Text of @amart29 and digital art of @xpilar, Junary 2020


Otros relatos de la serie La Era de Perseo


Sólo me queda agradecer a @xpilar por permitirme usar su arte digital en mi publicación y por motivarla. Muchas Gracias @xpilar

Gracias a todos por visitar mi publicación, espero sus comentario y agradezco su apoyo, hasta la próxima


I can only thank @xpilar for allowing me to use his digital art in my publication and for motivating my creation. Thank you very much @xpilar

Thank you all for visiting my publication, I hope your comments and I appreciate your support, until next time


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